"Aquí yace Molière el rey de los actores.
En estos momentos hace de muerto
y de verdad que lo hace bien." de Molière para
si mismo
"Aquí yace el poeta Vicente
Huidobro
Abrid su tumba
debajo de su tumba se ve el mar."
de Vicente
Huidobro, hecho
con un fragmento de uno de sus poemas
"Aquí reposan los restos de un
ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor
sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios." de Lord
Byron para
su perro “Botswain"
Camilo José Cela hizo
famosa - hasta convertirla en su epitafio - aquella frase según la cual "quien
resiste gana"
Enrique Jardiel Poncela:
“Si queréis los mayores elogios, moríos”.
Escrito por él mismo y en
latín, reza: "Aquí yace el cuerpo de Jonathan
Swift, D., deán
de esta catedral, en un lugar en que la ardiente indignación no puede ya lacerar
su corazón. Ve, viajero, e intenta imitar a un hombre que fue un irreductible
defensor de la libertad".
El 6 de abril de 1528 Durero murió
y fue enterrado en el cementerio de San Juan. Su amigo Willibald Pirckheimer fue
el encargado de escribir su epitafio, que reza: "En memoria de Alberto Durero.
Todo lo que en él había de mortal está enterrado bajo este túmulo".
En su epitafio a Sylvia
Plath, Anne Sexton cita un
fragmento de una carta deKafka:
"Un libro debería ser como un hacha ante el mar congelado que tenemos dentro".
Un epitafio, en la catedral de
San Vito, de Praga, dice así: "Yace aquí Juan
Nepomuceno,
confesor de la Reina, ilustre por sus milagros, quien, por haber guardado el
sigilo sacramental fue cruelmente martirizado y arrojado desde el puente de
Praga al río Moldava, por orden de Wenceslao IV, el año 1393". Su lengua se
conserva incorrupta.
El cardenal Bembo, un erudito
de la época, realizó el epitafio: "Esta es la tumba deRafael,
en cuya vida la Madre Naturaleza temió ser vencida por él y a, cuya muerte, ella
también murió.
"Lo hizo a la manera difícil" Bette
Davis
Francis Scott Fitzgerald dejó
escrito para su epitafio: “Estuve borracho muchos años, después me morí”.
"Aquí yace un hombre que vivo
dejó su nombre", dice el epitafio de Rodrigo Manrique. Quedó inmortalizado por
su hijo Jorge con
las "Coplas a la muerte de su padre"
En el sepulcro
del Cardenal
Cisneros que
se encuentra en el interior de la capilla de San Ildefonso (Universidad
Cisneriana de Alcalá de Henares). En su epitafio dice lo siguiente:
AYo Francisco que fundé el gran liceo de las Musas yazco ahora en un pequeño
sarcófago. Uní púrpura y sayal, casco y bonete. Fui hermano, general,
gobernador, cardenal y padre y no por mi ánimo se juntaron corona y capucha
cuando España me obedeció como regente. Murió en Roa el sexto (día) de los idus
de Noviembre 1517.
"Volveré y seré millones", dice el epitafio en la tumba de Evita
Perón.
Alfred Hitchcock pensó
en su epitafio: "Esto es lo que le pasa a los chicos malos". Nadie se atrevió a
ponerlo
Thomas Jefferson,
Presidente de los Estados Unidos entre 1801 y 1809, seleccionó como parte de su
epitafio la frase "Padre de la Universidad de Virginia".