Líder independentista indio
Nombre completo: Mohandas Karamchand Gandhi.
Conocido por: La resistencia civil no violenta y su liderazgo en la independencia de la India.
Escritos principales: Hind Swaraj y Autobiografía o historia de mis experimentos con la verdad.
Esposa: Kasturba Gandhi.
Hijos: Harilal, Manilal, Ramdas y Devdas.
Mohandas Karamchand Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, un estado principesco de la península de Kathiawar, bajo supremacía británica, situado en el actual Gujarat. Conocido como Mahatma Gandhi, fue el dirigente que convirtió la resistencia civil no violenta en una fuerza decisiva del movimiento por la independencia de la India. Su método unió convicción religiosa, disciplina personal y una comprensión singular de cómo movilizar políticamente a millones de personas.
Familia y formación
Su padre, Karamchand Gandhi, fue diwan, responsable de la administración de varios pequeños estados principescos; no era un primer ministro en el sentido moderno del cargo. Su madre, Putlibai, practicaba una religiosidad hinduista que influyó en su educación. En 1883, cuando ambos eran adolescentes, Gandhi contrajo matrimonio con Kasturba Makhanji, futura compañera de sus campañas políticas y de varios encarcelamientos.
En 1888 viajó a Londres para estudiar Derecho en el Inner Temple y en 1891 regresó a la India como abogado. Tuvo cuatro hijos. La relación con el primogénito, Harilal, estuvo marcada por desacuerdos sobre su educación, sus decisiones personales y las exigencias morales del padre. El conflicto familiar muestra el coste privado de una vida dedicada a convertir convicciones personales en normas de conducta colectiva.
Sudáfrica: del reformismo imperial a la resistencia
En 1893 se trasladó a Sudáfrica por un encargo profesional. Allí sufrió discriminación racial; se hizo célebre su expulsión de un compartimento ferroviario de primera clase en Pietermaritzburg pese a disponer del billete correspondiente. Organizó la defensa de los derechos de los residentes indios, participó en la fundación del Congreso Indio de Natal en 1894 y creó el periódico Indian Opinion en 1903.
Durante años creyó posible obtener reconocimiento dentro del Imperio británico mediante la lealtad a la Corona. Organizó cuerpos indios de camilleros al servicio de los británicos durante la segunda guerra de los Bóeres (1899-1902) y durante la represión de la rebelión encabezada por Bambatha en Natal, en 1906. La experiencia de ambas campañas, y especialmente el trato dispensado a los africanos, puso a prueba su confianza en las autoridades coloniales.
Su trayectoria sudafricana tampoco estuvo libre de prejuicios. En escritos tempranos distinguió a los indios de los africanos negros y utilizó argumentos que asumían jerarquías raciales propias de su época. Con el tiempo modificó algunas de esas posiciones y criticó aspectos de la opresión colonial, pero los historiadores discrepan sobre la profundidad y el alcance de ese cambio. Su lucha inicial se concentró en los derechos de la comunidad india, no en una reivindicación igualitaria de todas las poblaciones sometidas.
En 1906 empezó a desarrollar el satyagraha, la resistencia fundada en la fuerza de la verdad: desobedecer una ley injusta sin agredir al adversario y aceptar públicamente el castigo. Las campañas contra el registro discriminatorio de los asiáticos lo llevaron varias veces a prisión. En 1913, las protestas y huelgas de trabajadores indios ampliaron la dimensión social del movimiento. Sudáfrica fue el laboratorio en el que la protesta moral se transformó en una técnica de acción colectiva.
El regreso a una India dominada por el Imperio
Cuando Gandhi regresó en 1915, el dominio británico combinaba administración directa sobre extensos territorios y supremacía sobre centenares de estados principescos. El Congreso Nacional Indio, fundado en 1885, llevaba décadas reclamando reformas y mayor participación política, inicialmente mediante peticiones y negociaciones impulsadas sobre todo por élites educadas. Gandhi contribuyó a convertir aquel nacionalismo en un movimiento de masas, aunque nunca actuó solo ni estuvo exento de oposición dentro del Congreso.
En Champaran (1917), Ahmedabad y Kheda (1918) intervino en conflictos relacionados con campesinos, trabajadores textiles e impuestos. Entre sus colaboradores destacó Vallabhbhai Patel. Sin embargo, en 1918 también promovió el alistamiento de indios en el ejército británico durante la Primera Guerra Mundial. La campaña obtuvo escasa respuesta: Gandhi aún esperaba que la colaboración con el Imperio favoreciera las aspiraciones políticas indias.
La aprobación de las represivas leyes Rowlatt y la matanza de Amritsar, en abril de 1919, aceleraron su ruptura con ese planteamiento. El poder colonial, que había solicitado sacrificios durante la guerra, restringía derechos y respondía con violencia a la protesta. Gandhi dejó de confiar en que bastaran la lealtad imperial y las reformas graduales.
Khilafat y la no cooperación
La oportunidad de una movilización nacional surgió también de una causa religiosa. Tras la Primera Guerra Mundial, el movimiento musulmán Khilafat defendía la posición del califa otomano frente a las potencias vencedoras. Gandhi apoyó la causa impulsada, entre otros, por los hermanos Muhammad Ali y Shaukat Ali, porque vio en ella una vía para construir una acción política común entre hindúes y musulmanes.
En 1920 promovió una campaña de no cooperación con el Gobierno colonial: renunciar a títulos oficiales, boicotear tribunales y centros educativos británicos, rechazar productos importados y utilizar tejidos confeccionados en la India. El khadi y la rueca se convirtieron en símbolos económicos y políticos. La alianza con Khilafat amplió el movimiento, aunque no resolvió las diferencias religiosas y políticas que posteriormente dividirían al nacionalismo indio.
En febrero de 1922 suspendió la campaña después de que una multitud matara a 22 policías en Chauri Chaura. La decisión irritó a numerosos militantes, que consideraban desaprovechado el impulso de la protesta. Gandhi defendió que una independencia obtenida mediante violencia indiscriminada traicionaría el sentido de su método. Fue condenado por sedición y permaneció encarcelado hasta 1924.
La sal como desafío al poder colonial
El 12 de marzo de 1930 inició una marcha de unos 390 kilómetros desde Sabarmati hasta Dandi para desafiar el monopolio británico de la sal. El 6 de abril infringió simbólicamente la legislación colonial al recoger sal en la costa. Eligió un producto indispensable para que la desobediencia pudiera ser comprendida y practicada por personas de condiciones sociales muy distintas.
La campaña provocó detenciones masivas y dio proyección internacional a la causa independentista. En 1931, tras pactar con el virrey lord Irwin la suspensión de la desobediencia civil, Gandhi viajó a Londres para participar en la segunda Conferencia de la Mesa Redonda. Las negociaciones no resolvieron el futuro político de la India.
Economía, religión y disciplina personal
En Hind Swaraj (1909) Gandhi había sostenido que la dominación extranjera se mantenía también gracias a la cooperación de los propios indios. Su crítica no se limitaba al colonialismo: cuestionaba el materialismo, la concentración de la producción y la dependencia creada por la civilización industrial. Defendía aldeas capaces de sostener su economía, oficios locales y un consumo contenido, aunque sus posiciones sobre la maquinaria evolucionaron y no equivalieron siempre a rechazar toda innovación técnica.
Ese ideal chocó con el proyecto de industrialización y planificación defendido por Jawaharlal Nehru. Gandhi entendía el swaraj como autogobierno político y dominio de uno mismo. Su pensamiento combinó la ahimsa o no violencia, enseñanzas religiosas de la India y lecturas de León Tolstói, John Ruskin y Henry David Thoreau.
En 1906 adoptó el voto de brahmacharya, una práctica de continencia sexual ligada a su disciplina espiritual. En sus últimos años realizó experimentos de castidad que incluyeron dormir desnudo junto a mujeres jóvenes de su entorno, entre ellas su sobrina nieta Manu Gandhi. Estas prácticas suscitaron críticas entre colaboradores y han sido objeto de examen histórico por la desigualdad de edad y autoridad entre los participantes. La exigencia moral que se imponía a sí mismo podía convertirse también en una presión sobre quienes lo rodeaban.
La casta y el enfrentamiento con Ambedkar
Gandhi combatió la intocabilidad, la exclusión social sufrida por comunidades situadas en los escalones más bajos o fuera de la jerarquía tradicional hindú. Sin embargo, su rechazo de esa discriminación convivió durante parte de su vida con la aceptación de determinadas concepciones del varna, el orden social heredado. Más adelante revisó progresivamente esas posiciones, se acercó a una crítica más amplia de las barreras de casta y favoreció la integración social, sin eliminar todas las ambigüedades de su pensamiento.
El conflicto decisivo llegó en 1932. Bhimrao Ramji Ambedkar defendía electorados separados para que los dalits pudieran elegir representantes independientes de la mayoría hindú. Gandhi, encarcelado en Yeravda, inició el 20 de septiembre un ayuno hasta la muerte para impedir esa fórmula, por considerar que dividiría políticamente a la sociedad hindú. La presión moral y política que desencadenó condicionó gravemente la negociación con Ambedkar.
El Pacto de Poona, firmado el 24 de septiembre, sustituyó los electorados separados por escaños reservados en circunscripciones conjuntas, con un mecanismo de selección previa de candidaturas dalits. Para Gandhi, la emancipación debía avanzar principalmente mediante la reforma moral de la sociedad hindú; para Ambedkar, requería poder político autónomo frente a quienes habían ejercido la discriminación. La discrepancia no fue solo religiosa o doctrinal: afectó a quién podía representar a los oprimidos y en qué condiciones.
Guerra, Congreso y ruptura con Jinnah
La Segunda Guerra Mundial agravó los conflictos estratégicos dentro del nacionalismo. Subhas Chandra Bose defendió una lucha más combativa contra el dominio británico y terminó alejándose de la dirección gandhiana del Congreso. Nehru y Patel, aunque próximos a Gandhi, también discrepaban de él sobre cuestiones económicas, organizativas y sobre la futura estructura del Estado. Su ascendiente moral nunca significó unanimidad política.
En agosto de 1942 Gandhi impulsó el movimiento Quit India («Abandonad la India») y fue detenido. Permaneció recluido en el palacio del Aga Khan, en Pune, junto con Kasturba, su secretario Mahadev Desai y otros colaboradores. Desai murió allí el 15 de agosto de 1942; Kasturba falleció en el mismo lugar el 22 de febrero de 1944. Gandhi quedó en libertad en mayo de 1944, debilitado por la enfermedad y las pérdidas personales.
La cuestión de la unidad territorial se volvió entonces central. Muhammad Ali Jinnah, dirigente de la Liga Musulmana, reclamaba garantías políticas que desembocaron en la exigencia de un Estado separado para los musulmanes del subcontinente. Gandhi rechazaba la idea de que hindúes y musulmanes constituyeran necesariamente dos naciones. Sus conversaciones con Jinnah en septiembre de 1944 fracasaron: no lograron ponerse de acuerdo sobre la legitimidad y las condiciones de una eventual partición.
En 1946, las negociaciones de la misión ministerial británica intentaron mantener una India unida mediante una compleja distribución territorial del poder. Las diferencias entre el Congreso y la Liga Musulmana bloquearon el acuerdo y aumentó la violencia entre comunidades. Gandhi siguió defendiendo la convivencia, mientras dirigentes como Nehru y Patel terminaron aceptando la partición como salida política a una situación que consideraban insostenible.
Independencia y partición
En agosto de 1947 nacieron los Estados independientes de India y Pakistán; la fecha legal de transferencia del poder fue el día 15, aunque Pakistán conmemora su independencia el 14. Gandhi no participó en las celebraciones oficiales. La división desencadenó migraciones forzadas y matanzas, especialmente en el Punyab y Bengala. Las estimaciones superan los diez millones de desplazados y sitúan las muertes en cientos de miles, posiblemente alrededor de un millón, aunque no existe un recuento definitivo.
Mientras Nehru encabezaba el nuevo Gobierno indio, Gandhi recorrió zonas afectadas por la violencia e intervino en Calcuta y Delhi para favorecer la reconciliación entre hindúes y musulmanes. Recurrió de nuevo al ayuno, esta vez contra los ataques intercomunitarios. El dirigente que había ayudado a movilizar a la población contra el Imperio afrontaba ahora la tarea, mucho menos controlable, de contener la violencia entre sus propios compatriotas.
Asesinato e influencia
El 30 de enero de 1948 Gandhi fue asesinado a tiros en Nueva Delhi por Nathuram Godse, un nacionalista hindú extremista que rechazaba su actitud conciliadora hacia los musulmanes. Tenía 78 años. Murió apenas cinco meses después de la independencia y sin haber conseguido preservar la unidad territorial que consideraba esencial.
Su método inspiró movimientos posteriores de derechos civiles, entre ellos el encabezado por Martin Luther King en Estados Unidos. Gandhi demostró que un principio de conducta personal podía adquirir eficacia política cuando se traducía en organización, sacrificio y participación masiva. Su influencia convive con debates sobre sus ideas económicas, sus prejuicios iniciales, la casta y el ejercicio de su autoridad moral: aspectos que forman parte de la misma vida y no de dos biografías separadas.