Biografía de Jaime Cañellas Galindo
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Jaime Cañellas Galindo

(1965/11/29 - Unknown)

Jaime Cañellas Galindo


UN PIONERO DE LA PSIQUIATRIA INFANTO-JUVENIL EN GIRONA (CATALUNYA / ESPAÑA)


El Dr. Jaime Cañellas Galindo, nació en Barcelona en el seno de una família humilde. Licenciado con grado en medicina y cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en psiquiatría infanto-juvenil y adultos por la Universidad de Montpellier (1989).


Es el único médico de su familia. Cuando era pequeño estaba sensibilizado por la vida, tanto de los animales como la humana, y dudaba entre hacer veterinaria o medicina. Le interesaba la filosofía, la psicología y la reflexión existencial. Lentamente fue asociando la fascinación por la vida con el interés por las personas, y con dieciséis años empezó a trabajar en un centro de psiquiatría para niños y adolescentes, en Barcelona, cuando inició su carrera de medicina. Esta experiencia le entusiasmó e hizo que se decantara por todos aquellos problemas y trastornos mentales de los niños y de los adolescentes. Hizo la carrera de medicina general y después fue a Francia para poder hacer la especialidad de psiquiatría infanto-juvenil y mejorar así su formación. Empezó a hacer la carrera de medicina en la facultad de Bellaterra (Universidad Autónoma) y después continuó los estudios de medicina general en el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau. Cuando acabó, se fue a la Universidad de Montpellier (Francia), a hacer la especialidad de psiquiatría general, pero sobre todo para después estudiar la especialidad complementaria que en España no se hacía de una manera estructurada, la psiquiatría infanto-juvenil.

Volvió de Montpellier a Catalunya, despues de completar su formación en Francia y trabajó en el ámbito de la medicina pública en el Hospital Psiquiátrico de Salt y fue el primer psiquiatra infanto-juvenil del primer centro público de salud mental infanto-juvenil de la Generalitat de Catalunya (Gobierno Catalán) en la provincia de Girona (CSMIJ). Pero se encontró en una red psiquiatrica arcaica que le ponía muchos frenos a sus iniciativas, hasta que estableció su consulta en la capital de Girona.

Para el Dr. Cañellas la psiquiatría es una especialidad de la medicina, pero a la vez tiene mucho que ver con la psicología. El médico psiquiatra tiene un amplio abanico de conocimientos del cuerpo, y no solamente de la mente, lo cual le permite hacer un diagnóstico diferencial entre una patología mental y la física, está facultado para prescribir fármacos y controlar las evoluciones del paciente que toma medicación, además de poder utilizar la psicoterapia. El psiquiatra está a medio camino entre la neurología y la psicología. Entre el cuerpo y la mente.

El Dr. Cañellas considera que, en Catalunya, se empezó la casa por el tejado, a la hora de tratar la problemática infanto-juvenil. En los años ochenta, había muchas necesidades asistenciales. Algunos médicos que se formaban fuera de nuestro país, volvían para ayudar. Pero, en aquellos momentos, en Catalunya prácticamente no existía una red sanitaria psiquiátrica organizada. Para poder atender las crecientes demandas asistenciales de la población, se buscaron médicos generales, psicólogos de adultos, gente que se pudiera interesar por estos temas, pero que muchas veces no tenían ninguna formación sobre psicopatología de niños y adolescentes, y con buena voluntad iban haciendo lo que podían.

El Dr. Cañellas cree que, actualmente, la red asistencial sigue sufriendo una situación demasiado confusa que podría evitarse con la introducción de cambios en la enseñanza universitaria de psiquiatría infanto-juvenil. Porque hay tendencias, bases teóricas y funcionales de todas las formas y colores, lo cual, por un lado, es positivo, porque la diversidad siempre ayuda a avanzar, pero por otro lado es negativo, porque es muy difícil ponerse de acuerdo y consensuar protocolos de tratamiento serios. Se tendría que estructurar una formación universitaria específica, una especialidad médico psiquiatrica infanto-juvenil seria. "La psiquiatría infantil es la fuente de prevención de la psiquiatría de adultos. Si no se toma seriamente y no se desarrolla una buena atención psiquiátrica en la edad infantil y adolescente, no podemos pretender que los adultos de mañana estén más sanos que los adultos de hoy. Si cuando empiezan a aparecer pequeños síntomas, los tratamos y sabemos lo que estamos haciendo, podemos evitar que unos años mas tarde las personas tengan que ir al psiquiatra cuando ya están trastornadas o enfermas."

El Dr.Cañellas piensa que para dedicarse a los niños y jóvenes se debe tener vocación, energía y tiempo, y hace falta la intervención de muchos profesionales y la implicación profunda de los padres. "No podemos curar los niños sin tratar los padres, a veces los abuelos, sin hablar con los profesores, sin consultar a su pediatra o a su médico general. A la hora de trabajar con el entorno familiar, nos damos cuenta que con demasiada frecuencia ven el problema superficialmente. Cuando el niño molesta, los padres lo llevan al psiquiatra o al psicólogo infantil, para que encuentre un remedio para tranquilizarlo. Pero no quieren oír hablar de interacciones patológicas o de que hay actitudes paternas que hacen que el niño se angustie, por ejemplo. A veces, te dan ganas de decirles: 'Dejemos el niño y hablemos ustedes y yo'. A menudo, el niño es movido y agresivo, porque hay una tensión familiar, una rigidez, unos conflictos frecuentes entre los padres, una educación represiva o que roza la dejadez más absoluta. Muchas veces, el niño es el síntoma de la patología familiar."

Los niños muy movidos, inestables, que además se ponen agresivos o no hacen caso, son los casos más frecuentes que han pasado y siguen pasando por la consulta del Dr. Cañellas. "Algunos psiquiatras los denominan niños hiperactivos con déficit de atención; otros, inestables hiperactivos. Se trata de niños muy movidos, que no prestan atención y que pasan de esta hiperactividad a una cierta agresividad, una cierta rebeldía, derivada de frecuentes carencias afectivas y de la carencia fundamental de preocupación por el niño como persona en desarrollo."

El Dr. Cañellas insiste en que la falta de valores y la cultura de la permisividad con las drogas y el alcohol favorece el incremento de las dependencias. "Los menores empiezan a fumar y a beber cada vez más jóvenes. A esta edad, el hecho de fumar un solo cigarrillo implica riesgos muy elevados de dependencia psicológica de la droga (tabaco y otras), porque se trata de personas todavía muy inmaduras. Añadiendo que al chico o chica que no fuma, que no bebe, lo tildan de raro y lo marginan. La presión psicológica que recibe del entorno es tan grande que si le ofrecen fumar y lo acepta, puede iniciar un camino sin regreso hacia la toxicomanía."

El Dr. Cañellas sigue reclamando una práctica médica que escuche más el paciente y que receté menos fármacos. "Han pasado muchos años desde que la psiquiatría empezó a moverse, y todavía no escuchamos a los pacientes. El psiquiatra farmacólogo debería salir de esta rigidez tópica e histórica y abrirse. Nos hemos convertido en los guardianes de una casa de locos que utiliza métodos arcaicos que todavía arrastramos de siglos anteriores. En los centros de salud mental, todavía demasiados psiquiatras, en el momento en que los pacientes les explican cuatro cosas, les hacen una receta y les dicen que vuelvan al mes siguiente. Es imposible saber qué le pasa a la persona que tienes delante, si no te paras a escucharla con verdadero interés."


Remitida por:
Gumersindo Sánchez


*buscabiografias.com



SOBRE ESTA BIOGRAFÍA
Autor: redacción de buscabiografias.com
Redactores: Víctor Moreno, María E. Ramírez,
Cristian de la Oliva, Estrella Moreno.
Actualización:
2018


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