Papa de la Iglesia católica
Nombre completo: Jorge Mario Bergoglio
Padres: Mario José Bergoglio y Regina María Sívori
Ordenación sacerdotal: 13 de diciembre de 1969
Consagración episcopal: 27 de junio de 1992
Cardenal: 21 de febrero de 2001
Pontificado: 13 de marzo de 2013-21 de abril de 2025
Predecesor: Benedicto XVI
Sucesor: León XIV
Lema episcopal: Miserando atque eligendo
Conocido por: primer papa latinoamericano y primer jesuita elegido pontífice; reforma de la Curia; defensa de los pobres y los migrantes; Laudato si’ y Fratelli tutti
Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, en el barrio de Flores. Hijo de inmigrantes italianos y técnico químico antes de ingresar en la vida religiosa, desarrolló casi toda su trayectoria sacerdotal y episcopal en Argentina hasta que, en 2013, fue elegido papa.
Con el nombre de Francisco, situó en primer plano la pobreza, las migraciones, la protección del medio ambiente, el diálogo interreligioso y una concepción de la Iglesia orientada hacia las llamadas «periferias». Su pontificado introdujo cambios importantes en el gobierno del Vaticano y en determinadas prácticas pastorales, aunque mantuvo buena parte de la doctrina moral y sacramental tradicional.
Esa combinación de reforma y continuidad explica buena parte de las tensiones de sus doce años al frente de la Iglesia: para algunos sectores avanzó demasiado; para otros, dejó sin resolver transformaciones que sus gestos y su lenguaje parecían anunciar.
Familia e infancia
Fue el mayor de los cinco hijos de Mario José Bergoglio, empleado ferroviario nacido en Italia, y Regina María Sívori, argentina de ascendencia italiana. Su padre había emigrado desde el Piamonte y la familia conservó una estrecha relación con la cultura italiana.
Creció en un hogar católico de clase trabajadora y recordaría especialmente la influencia religiosa de su abuela paterna, Rosa.
Estudió en una escuela técnica y obtuvo el título de técnico químico. Durante algún tiempo trabajó en un laboratorio antes de orientar definitivamente su vida hacia el sacerdocio.
A los veintiún años sufrió una grave infección respiratoria que obligó a extirparle parte del pulmón derecho.
Jesuita y sacerdote
En 1958 ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús. Completó estudios humanísticos en Chile y posteriormente cursó Filosofía y Teología en Argentina. También fue profesor de Literatura y Psicología.
Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969 y en 1973 realizó su profesión perpetua como jesuita. Ese mismo año fue nombrado provincial de la Compañía de Jesús en Argentina.
Su etapa como superior coincidió con uno de los periodos más violentos de la historia argentina, marcado por el golpe de Estado de 1976 y la posterior dictadura militar.
La dictadura argentina
El episodio más controvertido de su trayectoria anterior al papado fue el secuestro en 1976 de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Franz Jalics, que trabajaban en barrios populares de Buenos Aires.
Ambos fueron detenidos ilegalmente y permanecieron varios meses en manos de las fuerzas represivas. Con posterioridad surgieron acusaciones según las cuales Bergoglio, entonces provincial jesuita, no habría protegido suficientemente a los sacerdotes o habría contribuido indirectamente a dejarlos expuestos ante los militares.
Bergoglio rechazó esas acusaciones y sostuvo que había intervenido de manera discreta ante las autoridades para obtener su liberación. También afirmó haber ayudado durante la dictadura a otras personas perseguidas.
En 2010 prestó declaración judicial como testigo en una causa relacionada con crímenes de la dictadura. Nunca fue procesado por colaboración con el régimen.
Jalics declaró años después que, tras discutir el asunto personalmente con Bergoglio, consideraba reconciliada la cuestión y no sostenía que este hubiera provocado su detención. La controversia, sin embargo, acompañó a Francisco desde su elección y sigue siendo uno de los episodios más discutidos de su biografía argentina.
Arzobispo de Buenos Aires
En 1992, Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires. Recibió la consagración episcopal el 27 de junio y adoptó como lema Miserando atque eligendo.
En 1997 fue designado arzobispo coadjutor y al año siguiente se convirtió en arzobispo de Buenos Aires.
Cultivó una imagen deliberadamente austera: evitó algunos privilegios asociados al cargo, utilizaba con frecuencia el transporte público y dedicó especial atención pastoral a los barrios pobres de la capital.
El 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II lo creó cardenal. Participó en el cónclave de 2005 que eligió a Benedicto XVI y presidió la Conferencia Episcopal Argentina entre 2005 y 2011.
Elección como papa
La renuncia de Benedicto XVI en febrero de 2013 abrió un cónclave excepcional. El 13 de marzo de 2013, Bergoglio fue elegido 266.º papa de la Iglesia católica.
Era el primer pontífice procedente de América, el primer jesuita que alcanzaba el papado y el primer papa no europeo desde Gregorio III, fallecido en el siglo VIII.
Eligió el nombre de Francisco inspirado en san Francisco de Asís, figura que asoció con los pobres, la paz y el cuidado de la creación.
Desde el comienzo introdujo un estilo menos ceremonial. Decidió vivir en la Casa Santa Marta en lugar de instalarse en los apartamentos pontificios del Palacio Apostólico y concedió gran importancia a los gestos de cercanía personal.
La convivencia con Benedicto XVI
Una singularidad histórica de su pontificado fue la convivencia durante casi una década con su predecesor, Benedicto XVI, que permaneció en el Vaticano como papa emérito hasta su muerte el 31 de diciembre de 2022.
Francisco mantuvo con él contactos periódicos y presentó públicamente la relación como fraterna, comparando en alguna ocasión la presencia de Benedicto con la de un «abuelo sabio» en la familia.
La situación carecía prácticamente de precedentes modernos y abrió un debate sobre el estatuto del papa emérito y sobre la posibilidad de que una renuncia pontificia generase dos focos simbólicos de autoridad.
Algunos sectores críticos con Francisco intentaron presentar a Benedicto como referencia alternativa, aunque el propio papa emérito insistió en que había un solo papa y evitó cuestionar públicamente la legitimidad de su sucesor.
Una Iglesia «en salida»
Uno de los conceptos centrales de Francisco fue el de una Iglesia en salida, menos ocupada en su propia estructura y más presente en las periferias sociales y humanas.
En Evangelii gaudium (2013) formuló buena parte de ese programa. Insistió en la misericordia, criticó una economía generadora de exclusión y reclamó una Iglesia menos burocrática.
Su forma de expresarse produjo frases de enorme difusión. En 2013, al responder a una pregunta sobre sacerdotes homosexuales, pronunció el conocido «¿Quién soy yo para juzgar?».
Su lenguaje supuso un cambio evidente de tono, pero no equivalió a una revisión general de la doctrina católica sobre el matrimonio, el aborto, el sacerdocio femenino o la sexualidad.
Amoris laetitia y la oposición conservadora
La exhortación apostólica Amoris laetitia, publicada en 2016 tras dos sínodos sobre la familia, se convirtió en uno de los documentos más discutidos de su pontificado.
Su tratamiento de los católicos divorciados y vueltos a casar abrió la posibilidad de un discernimiento pastoral individual que, bajo determinadas circunstancias, podía conducir a su acceso a los sacramentos.
Cuatro cardenales —Walter Brandmüller, Raymond Burke, Carlo Caffarra y Joachim Meisner— presentaron ese mismo año cinco dubia o preguntas formales solicitando aclaraciones doctrinales. Al no recibir inicialmente respuesta, hicieron públicas sus preguntas.
El conflicto reflejó una división más amplia: los críticos consideraban que el pontificado introducía ambigüedad en principios morales establecidos; sus defensores sostenían que Francisco no estaba modificando la doctrina, sino aplicándola teniendo en cuenta circunstancias personales concretas.
La misa tradicional
La confrontación con sectores tradicionalistas aumentó en 2021 con el motu proprio Traditionis custodes.
El documento restringió considerablemente la celebración de la misa según el Misal romano de 1962, cuyo uso había liberalizado Benedicto XVI mediante Summorum Pontificum.
Francisco justificó la medida alegando que la liturgia anterior al Concilio Vaticano II estaba siendo utilizada en determinados ambientes para cuestionar el propio Concilio y crear divisiones eclesiales.
La decisión convirtió la liturgia en uno de los principales campos de oposición organizada a su pontificado.
Reforma de la Curia
Francisco intentó modificar la estructura administrativa y financiera de la Santa Sede. Creó un consejo de cardenales para asesorarlo, reforzó los organismos de control económico y reorganizó numerosos departamentos.
La reforma culminó en 2022 con la constitución apostólica Praedicate evangelium, que reorganizó la Curia romana y permitió que determinados organismos pudieran estar dirigidos por laicos, incluidas mujeres.
Impulsó además el Sínodo sobre la sinodalidad, un proceso internacional de consultas destinado a ampliar la participación de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos en la reflexión sobre el gobierno y las prioridades de la Iglesia.
Pena de muerte
Uno de sus cambios doctrinales más concretos llegó en 2018, cuando aprobó una nueva redacción del número 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica.
El nuevo texto declaró inadmisible la pena de muerte por considerar que atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona y comprometió a la Iglesia con su abolición en todo el mundo.
La Santa Sede presentó la modificación como un desarrollo coherente de la doctrina anterior, aunque entre teólogos y sectores conservadores provocó un debate sobre los límites del desarrollo doctrinal.
Laudato si’ y el medio ambiente
En 2015 publicó la encíclica Laudato si’, uno de los documentos más influyentes de su pontificado.
Francisco relacionó en ella el deterioro ambiental, el cambio climático, la pobreza y el modelo económico bajo el concepto de «ecología integral».
La encíclica convirtió la crisis ambiental en una cuestión central del magisterio social católico y proyectó al papa como una de las figuras religiosas más activas en el debate climático internacional.
En 2023 volvió sobre la cuestión mediante Laudate Deum, reclamando medidas internacionales más eficaces contra el cambio climático.
China
En septiembre de 2018, la Santa Sede y la República Popular China firmaron un acuerdo provisional sobre el nombramiento de obispos.
Su objetivo declarado era reducir la división histórica entre los obispos reconocidos por Roma y los vinculados a las estructuras religiosas controladas por el Estado chino.
El contenido completo del acuerdo no se hizo público y su aplicación resultó controvertida. La Santa Sede lo defendió como un instrumento imperfecto pero necesario para mantener el diálogo y favorecer la unidad de los católicos chinos, mientras que sus críticos consideraron que otorgaba excesivo margen a un régimen que restringía la libertad religiosa.
Diálogo con el islam
El 4 de febrero de 2019, durante su visita a Abu Dabi, Francisco y el gran imán de Al-Azhar, Ahmed al-Tayeb, firmaron el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común.
El texto condenaba el uso de la religión para justificar el terrorismo, la violencia y la discriminación y defendía la convivencia entre personas de diferentes credos.
La iniciativa se convirtió en uno de los hitos de su estrategia de diálogo con el islam y anticipó algunos temas posteriormente desarrollados en Fratelli tutti.
Fratelli tutti
En 2020 publicó Fratelli tutti, dedicada a la fraternidad y la amistad social.
En ella criticó el individualismo, la polarización política, el nacionalismo excluyente y la subordinación de la política a intereses económicos. Defendió la cooperación internacional y una concepción de la sociedad en la que nadie quedara excluido por origen, religión o condición social.
Ucrania y Gaza
La guerra volvió a ocupar una posición central en los últimos años de su pontificado.
Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Francisco calificó la situación sufrida por los ucranianos de agresión, denunció las matanzas de civiles y habló repetidamente de la «martirizada Ucrania».
Al mismo tiempo evitó en algunas ocasiones una condena diplomática exclusivamente centrada en Rusia e insistió en mantener canales de diálogo con ambas partes. Su llamamiento en 2024 a tener el «coraje» de negociar, formulado en respuesta a una pregunta que utilizaba la expresión «bandera blanca», provocó una fuerte protesta de las autoridades ucranianas. El Vaticano precisó que Francisco no estaba pidiendo la capitulación de Ucrania, sino una negociación destinada a alcanzar una paz justa.
Tras los ataques de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza, Francisco pidió reiteradamente la liberación de los rehenes israelíes, un alto el fuego, la entrada de ayuda humanitaria y protección para la población civil palestina.
Su diplomacia se caracterizó así por una insistencia casi constante en la negociación y en el rechazo de la guerra como instrumento político, postura que en determinados conflictos produjo tensiones precisamente porque evitaba identificarse plenamente con la estrategia de ninguna de las partes.
Abusos sexuales en la Iglesia
La gestión de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero fue uno de los problemas más graves de su pontificado.
En 2014 creó la Comisión Pontificia para la Protección de Menores y promovió reformas destinadas a aumentar la responsabilidad de obispos y superiores religiosos.
En 2019 promulgó Vos estis lux mundi, que estableció procedimientos para denunciar e investigar abusos y posibles encubrimientos dentro de la jerarquía.
Su actuación recibió valoraciones contrapuestas. Algunas reformas introdujeron mecanismos inexistentes hasta entonces, pero asociaciones de víctimas criticaron la lentitud de los procedimientos, la falta de transparencia en determinados casos y la resistencia de estructuras eclesiales.
El propio Francisco admitió haber cometido «graves errores» en Chile después de defender inicialmente al obispo Juan Barros frente a acusaciones de encubrimiento y rectificar posteriormente tras una investigación.
Mujeres y personas homosexuales
Francisco aumentó la presencia de mujeres en cargos de responsabilidad de la Santa Sede y abrió a las mujeres los ministerios instituidos de lector y acólito.
Sin embargo, mantuvo la posición contraria a la ordenación sacerdotal femenina.
Respecto a las personas homosexuales adoptó habitualmente un lenguaje más inclusivo que el de pontificados anteriores, sin modificar la doctrina católica sobre el matrimonio.
En 2023, la declaración Fiducia supplicans autorizó determinadas bendiciones pastorales a parejas en situaciones consideradas irregulares por la Iglesia, incluidas parejas del mismo sexo, siempre que dichas bendiciones no pudieran confundirse con un matrimonio.
La medida provocó una fuerte resistencia en algunos sectores y en varias conferencias episcopales, especialmente africanas.
Principales documentos
- Lumen fidei (2013)
- Evangelii gaudium (2013)
- Laudato si’ (2015)
- Amoris laetitia (2016)
- Gaudete et exsultate (2018)
- Christus vivit (2019)
- Querida Amazonia (2020)
- Fratelli tutti (2020)
- Laudate Deum (2023)
- Dilexit nos (2024)
Últimos años
Sus problemas físicos se hicieron progresivamente visibles. Una afección en la rodilla lo obligó a utilizar bastón y posteriormente silla de ruedas en numerosos actos.
En 2021 fue sometido a una operación intestinal y en años posteriores sufrió diversas hospitalizaciones.
A comienzos de 2025 padeció una grave crisis respiratoria que obligó a ingresarlo durante varias semanas en el hospital Gemelli de Roma.
El 20 de abril de 2025, Domingo de Resurrección, apareció por última vez ante los fieles en la plaza de San Pedro.
Muerte
Francisco falleció el 21 de abril de 2025, a las 7:35 de la mañana, en la Casa Santa Marta del Vaticano. Tenía 88 años.
La causa oficial de la muerte fue un ictus cerebral que provocó coma y un colapso cardiocirculatorio irreversible.
De acuerdo con sus instrucciones, recibió unas exequias más sencillas que las tradicionalmente asociadas al funeral de un papa y fue enterrado en la basílica de Santa María la Mayor de Roma, en lugar de las grutas vaticanas.
El 8 de mayo de 2025 el cónclave eligió como sucesor al cardenal Robert Francis Prevost, que tomó el nombre de León XIV.
Legado
La transformación introducida por Francisco fue más clara en el modo de ejercer el papado, las prioridades institucionales y la práctica pastoral que en una ruptura doctrinal general.
Quedaron institucionalizados cambios concretos: la reorganización de la Curia mediante Praedicate evangelium, una mayor incorporación de laicos y mujeres a responsabilidades vaticanas, nuevos procedimientos contra los abusos, la declaración de inadmisibilidad de la pena de muerte, las restricciones a la liturgia preconciliar, el desarrollo de estructuras sinodales y una mayor apertura pastoral hacia situaciones familiares antes tratadas de manera más rígida.
En otras cuestiones fundamentales —ordenación femenina, estructura sacramental, aborto, matrimonio o celibato sacerdotal latino— no produjo las transformaciones que algunos de sus partidarios esperaban.
Su principal innovación consistió por ello menos en sustituir el sistema doctrinal católico que en cambiar su jerarquía de énfasis: misericordia antes que condena, atención a las periferias antes que centralidad institucional, diálogo antes que confrontación y problemas sociales y ambientales como componentes centrales del discurso religioso.
Esa estrategia amplió la presencia internacional del papado, pero también generó una oposición interna excepcionalmente visible. La tensión entre continuidad doctrinal y transformación pastoral no fue un efecto secundario de su pontificado: constituyó uno de sus rasgos definitorios.
Cronología
- 1936: nace en Buenos Aires.
- 1958: ingresa en la Compañía de Jesús.
- 1969: es ordenado sacerdote.
- 1973: es nombrado provincial de los jesuitas en Argentina.
- 1992: Juan Pablo II lo nombra obispo auxiliar de Buenos Aires.
- 1998: se convierte en arzobispo de Buenos Aires.
- 2001: es creado cardenal.
- 2013: es elegido papa.
- 2015: publica Laudato si’.
- 2016: publica Amoris laetitia.
- 2018: modifica el Catecismo sobre la pena de muerte y se firma el acuerdo provisional con China.
- 2019: firma en Abu Dabi el Documento sobre la Fraternidad Humana.
- 2020: publica Fratelli tutti.
- 2021: publica Traditionis custodes y realiza su histórica visita a Irak.
- 2022: entra en vigor Praedicate evangelium y muere Benedicto XVI.
- 2024: publica Dilexit nos.
- 2025: fallece en la Ciudad del Vaticano.