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Lunes, 19 de octubre de 2026
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VIDAS PARALELAS · TEMAS

Tesla y Twain: dos miradas al futuro

Una lámpara, una imprenta y dos maneras de apostar por las máquinas

Un escritor sostiene una lámpara en el laboratorio de un inventor. La imagen reúne dos formas de mirar las máquinas: la promesa de transformar el mundo y el riesgo de confiar demasiado en ellas.

Por Buscabiografías3 min de lectura
Mark Twain sostiene una lámpara experimental en el laboratorio de Nikola Tesla.
Fotografía publicada en Century Magazine en abril de 1895. — Autor desconocido. Publicada en Century Magazine, abril de 1895. Wikimedia Commons, Public Domain Mark.

Mark Twain sostiene una lámpara en el laboratorio de Nikola Tesla. La fotografía acompaña un experimento de iluminación y apareció en abril de 1895, en un reportaje de Thomas Commerford Martin para Century Magazine. El autor de novelas está dentro del experimento: la corriente pasa por su cuerpo antes de iluminar las lámparas. IEEE conserva la referencia documental de aquella imagen.

La escena permite una lectura que va más allá de la curiosidad de ver juntos a dos personajes célebres. Aquí la literatura observa una transformación técnica y también se presta a mostrarla. Ese es el punto de partida de estas vidas paralelas: una imagen compartida y dos relaciones distintas con la posibilidad de que una máquina cambie el mundo.

Un laboratorio que miraba hacia delante

El reportaje de Martin describe ensayos con corrientes de alta frecuencia y lámparas, además de los proyectos de Tesla para transmitir señales, e incluso energía, sin cables. Presenta estas últimas posibilidades como aspiraciones del inventor. Leerlas como proyectos, situados en su tiempo, permite distinguir lo que se mostraba en el laboratorio de lo que todavía estaba por conseguir.

El escritor también había apostado por una máquina

Twain conocía la promesa tecnológica desde otra posición: la del inversor. Había puesto dinero en la máquina de composición tipográfica de James Paige. El objetivo era automatizar la colocación de los tipos, una tarea esencial de la imprenta. Para un escritor, aquello tocaba el proceso material que llevaba sus palabras del manuscrito a la página.

El museo de su casa de Hartford conserva el único ejemplar superviviente de aquella máquina. Según su documentación, solo llegaron a construirse dos unidades completas y ninguna superó la fase de pruebas. Es un desenlace muy concreto: la complejidad de un mecanismo podía resultar fascinante sin conducir a un producto comercial.

La cronología familiar del museo sitúa ya en 1891 las dificultades de la inversión en Paige y de la editorial de Twain. La biografía institucional registra después el fracaso de la editorial en 1894. En el verano de 1895, el escritor emprendió una gira de conferencias por el mundo para obtener ingresos y pagar deudas. No fue la máquina, por sí sola, la explicación de toda su ruina: había varios negocios comprometidos.

La distancia entre prometer y funcionar

La fotografía del laboratorio y la máquina conservada en el museo permiten mirar el entusiasmo técnico desde dos ángulos. En una, importa la demostración: un efecto que se puede observar. En la otra, importa el recorrido que quedaba entre el mecanismo construido y su uso comercial. Esta comparación es una lectura editorial de los documentos, no una conversación atribuida a sus protagonistas.

Por eso resulta más interesante conservar las diferencias que adjudicarles una misma fe en el progreso. Las fuentes muestran a Twain participando en una demostración eléctrica y comprometiendo dinero en una innovación de imprenta; muestran a Tesla ensayando y formulando proyectos. No permiten saber qué estaba pensando el escritor en el instante de la fotografía. La imagen basta para acercarlos sin inventarles una frase.

Dos maneras de poner a prueba el futuro

Una lámpara encendida y una máquina que no llegó al mercado no dictan una moraleja única. Sí invitan a observar el intervalo entre imaginar, demostrar y conseguir que algo funcione fuera del ensayo. En ese intervalo se encuentran el inventor y el escritor: ambos atentos a unas máquinas capaces de alterar la vida cotidiana, aunque los documentos nos los muestren desde posiciones diferentes.

Tal día como hoy

Nació

Miguel Ángel Asturias
Miguel Ángel Asturias

Escritor guatemalteco Precursor del boom de la literatura latinoamericana de los años sesenta y setenta.Premio Nobel de Literatura: 1967 Movimiento: Generación del 20 Padres: Ernesto Asturias Girón y María Rosa

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