2026

Una IA ayudó a descifrar un despacho militar cifrado de 1809. Carter Church publicó el resultado el 18 de septiembre de 2026 y Euronews lo difundió el 2 de octubre. El mensaje iba dirigido al mariscal Auguste Marmont, pero no lo redactó Napoleón Bonaparte. Procedía del entorno de Eugène de Beauharnais, hijastro de Napoleón y virrey de Italia, que transmitía instrucciones por orden del emperador durante los preparativos de la guerra contra Austria.

1812

George Scovell, oficial británico que trabaja con Wellington en España, recibe correspondencia francesa interceptada por guerrilleros españoles. La correspondencia militar viaja en botones, costuras, sillas de montar y fustas; los ocupantes saben que las rutas no son seguras. Aquellos hombres que interceptan mensajeros ponen sobre la mesa de Scovell los materiales imprescindibles de su investigación.

Su principal obstáculo es la Gran Cifra de París, empleada desde comienzos de 1812: una tabla de alrededor de 1.400 números que podían ocultar letras, palabras enteras o signos sin significado. Scovell reúne mensajes, compara repeticiones y aprovecha los fragmentos que los franceses dejan sin cifrar. Poco a poco reconstruye equivalencias; una de ellas es el número 210, que representa «et», «y» en francés. El periodista e historiador Mark Urban narró este trabajo en «Wellington’s lucky break» y en su libro The Man Who Broke Napoleon’s Codes (2001). Scovell ya había resuelto otro sistema francés en noviembre de 1811.

2026

Church trabajó con la reproducción de un documento publicada por J. Vilcoq en 1969 y posteriormente digitalizada por Persée; no consta que examinara el manuscrito original. El texto cifrado contenía más de un millar de elementos y numerosos signos diferentes. Church utilizó correspondencias ya identificadas por el historiador Daniel Tant y un procedimiento estadístico, conocido como recocido simulado, para buscar una solución. Después confrontó la lectura con la imagen y con documentación histórica. No fue una operación autónoma realizada sin preparación humana.

Las seis horas citadas corresponden al cómputo atribuido al modelo utilizado, no a la investigación completa de Church: seleccionar el documento, aportar equivalencias conocidas, preparar las pruebas y contrastar el resultado exigió intervención humana. Church publicó tablas y programas reproducibles. El responsable de Cryptiana, Satoshi Tomokiyo, marcó el caso como resuelto, una validación externa concreta, aunque no una revisión académica exhaustiva de cada interpretación histórica.

1812

Una carta de José Bonaparte a Marmont, fechada el 9 de julio, cae en manos de guerrilleros y alcanza el cuartel británico. Según Urban, estaba escrita en un papel diminuto, probablemente oculto en una fusta. Scovell la lee y descubre que el rey francés de España marcha para reforzar a Marmont. Arthur Wellesley, duque de Wellington, puede calcular mejor cuándo cambiará la relación de fuerzas.

El 22 de julio, junto a Salamanca, Marmont extiende demasiado sus divisiones al intentar cortar la retirada aliada. Wellington aprovecha el error y vence en los Arapiles. La carta descifrada ayudó a conocer el margen temporal disponible, pero el resultado del combate dependió de las maniobras y del ataque.

2026

La lectura de la carta de 1809 habla de posiciones francesas, bávaras y polacas, anuncia que Rusia marcha contra Austria y atribuye 80.000 hombres al ejército de Friuli. Aconseja a Marmont que no se deje intimidar por fuerzas menores cuando reciba orden de avanzar. Church fecha el documento a finales de marzo de 1809 al compararlo con la orden que Napoleón dio a Eugène el 16 de marzo; el catálogo anterior lo fechaba erróneamente en 1807.

1813

Scovell ya ha penetrado buena parte de las comunicaciones francesas. Durante la campaña de 1813, Wellington aprovecha una superioridad informativa más amplia y avanza por el norte peninsular. El 21 de junio, los aliados británicos, portugueses y españoles derrotan en Vitoria al ejército de José Bonaparte y Jourdan. La victoria dependió de las operaciones de los ejércitos aliados; la información descifrada formaba parte de la preparación de Wellington, no explica por sí sola el desenlace.

2026

La máquina volvió una y otra vez a una fotografía, confrontando cada signo con los restantes hasta recuperar una carta legible. Scovell tenía otros papeles abiertos y sabía de dónde llegaban, cuánto tardaban los correos y qué podía hacer un ejército antes de recibir refuerzos. Los mensajes habían recorrido caminos vigilados y habían cambiado de manos en emboscadas y capturas. Alrededor de las cifras había caballos, caminos españoles y sangre.

Fuentes: Carter Church, investigación original (18/9/2026); Euronews (2/10/2026); Mark Urban, The Man Who Broke Napoleon’s Codes (2001); Mark Urban, «Wellington’s lucky break»; National Army Museum: Salamanca.