Se dice que Marcel Proust regresó cierto día a su pueblo natal y, como cuando era pequeño, pidió magdalenas para desayunar. Cuando iba a comer la primera magdalena, el aroma y sabor de esta pasta le evocaron esos recuerdos de su infancia que parecían olvidados. Parece ser que este fue el motivo que lo impulsó a escribir À la recherche du temps perdu. Proust sentía un cariño casi enfermizo por su madre. Se dice que su última palabra fue "madre".
Artista españolUno de los artistas más influyentes del siglo XX. Obras: Guernica, Las señoritas de Avignon... Género: Pintura, dibujo, escultura, cerámica Partido político: Partido Comunista Francés D...
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