Las casas también escriben biografías
Una vivienda suele aparecer en una biografía como una dirección. En estos casos es otra cosa. Monet fabricó un paisaje. Dalí construyó una prolongación de sí mismo. Neruda escondió primero un amor y después llenó la casa de su imaginación. Jung levantó una representación de su pensamiento. Dickinson convirtió unas pocas habitaciones en casi todo su mundo. Hugo decoró su exilio. Woolf encontró el lugar desde el que escribir. A veces se conoce mejor a una persona observando lo que hizo con cuatro paredes que leyendo una larga lista de fechas.







