Viernes, 23 de octubre de 2026
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John Locke

(29/08/1632 - 28/10/1704)

John Locke

Filósofo inglés

Conocido por: El empirismo y la teoría de los derechos naturales.

Obras principales: Ensayo sobre el entendimiento humano, Dos tratados sobre el gobierno civil y Carta sobre la tolerancia.

Formación: Universidad de Oxford.

Padres: John Locke y Agnes Keene.

John Locke nació el 29 de agosto de 1632 en Wrington, Somerset, Inglaterra. Fue un filósofo y pensador político inglés, figura decisiva del empirismo moderno y de la tradición liberal. Su obra examinó el origen y los límites del conocimiento, la legitimidad de los gobiernos y la protección de los derechos individuales.

Rechazó que las ideas estuvieran inscritas de nacimiento en la mente y sostuvo que la autoridad política debía fundarse en el consentimiento de los gobernados. Aunque ambas tesis pertenecen a ámbitos distintos —su filosofía política también se apoya en la ley natural y en convicciones religiosas—, revelan su empeño por someter a examen los principios considerados innatos y las pretensiones del poder absoluto.

Familia, Oxford y formación científica

Fue hijo de John Locke, abogado y propietario rural que sirvió en las fuerzas parlamentarias durante la guerra civil inglesa, y de Agnes Keene. En 1647 ingresó en la Westminster School de Londres y en 1652 pasó a Christ Church, en la Universidad de Oxford, donde obtuvo el grado de bachiller en Artes en 1656 y el de maestro en 1658.

La enseñanza escolástica no agotó sus intereses. Estudió filosofía natural, química y medicina, leyó a René Descartes y se aproximó a la investigación experimental de Robert Boyle. Permaneció vinculado a Oxford como profesor y participó en ambientes científicos que acabarían asociados a la Royal Society, de la que fue elegido miembro en 1668.

Se relacionó con el médico Thomas Sydenham y ejerció actividades clínicas, especialmente en el entorno de su futuro protector político. Recibió el grado de bachiller en Medicina en 1675, pero no obtuvo el doctorado ni convirtió la práctica médica regular en su ocupación principal.

Shaftesbury, política y exilio

En 1666 conoció a Anthony Ashley Cooper, futuro conde de Shaftesbury, y al año siguiente se incorporó a su casa como médico, consejero y colaborador. A través de él participó en asuntos de gobierno, comercio y administración colonial. La experiencia lo acercó a los conflictos entre la monarquía de los Estuardo y quienes exigían límites a su autoridad.

Residió en Francia entre 1675 y 1679. De vuelta en Inglaterra quedó vinculado al círculo opositor de Shaftesbury, enfrentado a la posible sucesión católica del futuro Jacobo II, hermano de Carlos II. En 1683, en un clima de persecución política tras el descubrimiento de la conspiración de Rye House, marchó a los Países Bajos; no está demostrada una participación personal suya en aquel complot.

El exilio fue intelectualmente fecundo. Mantuvo correspondencia con pensadores y teólogos europeos, entre ellos Philipp van Limborch, y trabajó en manuscritos de filosofía y tolerancia religiosa. Tras la Revolución Gloriosa de 1688 y el acceso al trono de Guillermo III y María II, regresó a Inglaterra en 1689.

El conocimiento, la experiencia y el lenguaje

A finales de 1689 apareció Ensayo sobre el entendimiento humano, cuya portada lleva fecha de 1690. Locke llevaba cerca de veinte años elaborándolo. La obra cuestiona las ideas innatas y sostiene que los materiales del pensamiento proceden de la sensación, dirigida hacia el mundo exterior, y de la reflexión, mediante la cual la mente conoce sus propias operaciones.

La imagen de la tabula rasa resume esta tesis, pero no implica que la mente carezca de facultades: significa que no nace provista de contenidos intelectuales ya formados. Locke distingue ideas simples y complejas, examina los grados de certeza y separa las cualidades primarias de los cuerpos de las secundarias, relacionadas con las sensaciones que aquellos suscitan.

El libro III estudia las palabras como signos de ideas, las dificultades de las definiciones y los errores causados por un uso impreciso del lenguaje. También diferencia las esencias nominales, con las que clasificamos las cosas, de sus constituciones reales, que no siempre conocemos. En su análisis de la identidad personal vinculó la continuidad de la persona con la conciencia capaz de reconocer acciones y experiencias pasadas.

Su obra alimentó el empirismo de George Berkeley y David Hume, aunque ambos alcanzaron conclusiones diferentes. Locke mantuvo asimismo un intercambio intelectual con Isaac Newton: leyó sus investigaciones, sostuvo correspondencia con él y, en 1692, le hizo llegar documentos procedentes del legado de Boyle que trataban de cuestiones alquímicas.

Derechos naturales y límites del gobierno

Sus Dos tratados sobre el gobierno civil se publicaron anónimamente a finales de 1689, con fecha de 1690 en la portada. Aunque aparecieron después de la Revolución Gloriosa, su redacción principal se sitúa en los conflictos políticos de alrededor de 1679-1683, cuando se discutía la exclusión de Jacobo de la sucesión al trono. Por tanto, no fueron concebidos simplemente como una justificación retrospectiva de la revolución.

En el primer tratado refutó la defensa del poder monárquico patriarcal formulada por Robert Filmer. En el segundo argumentó que los seres humanos son libres e iguales por naturaleza y poseen derechos a la vida, la libertad y la propiedad, anteriores a la formación del Estado. La comunidad política surge para protegerlos mediante leyes y un poder consentido por los gobernados.

El gobierno debe actuar dentro de límites y procurar el bien público; si vulnera gravemente la confianza depositada en él, los ciudadanos pueden resistirlo y reemplazarlo. Locke atribuyó especial importancia a la supremacía del poder legislativo sometido a la ley y distinguió funciones legislativas y ejecutivas. Su idea del consentimiento no equivalía, sin embargo, a la democracia universal contemporánea.

En su explicación de la propiedad sostuvo que el trabajo permite apropiarse legítimamente de recursos inicialmente comunes y aporta buena parte de su valor. Esta relación entre trabajo, producción y propiedad influyó en debates económicos posteriores, aunque no constituye sin más la teoría del valor-trabajo desarrollada por los economistas clásicos.

Tolerancia, educación y economía

Durante su exilio neerlandés redactó en latín la Epistola de tolerantia, escrita hacia 1685 y publicada anónimamente en Gouda en 1689; ese mismo año apareció su traducción inglesa, conocida como Carta sobre la tolerancia. Sostuvo que el Estado no debía imponer la fe por la fuerza y distinguió los fines civiles del gobierno de los religiosos de las iglesias. Su tolerancia fue limitada: excluía a los ateos y formulaba importantes reservas respecto de los católicos.

En Algunos pensamientos sobre la educación (1693) defendió la formación del carácter, los buenos hábitos, el ejercicio físico y una enseñanza atenta al desarrollo del alumno, con críticas a los castigos corporales. El programa estaba pensado sobre todo para hijos de familias acomodadas, no como una propuesta de educación general igualitaria.

También intervino en discusiones económicas concretas. En Algunas consideraciones sobre las consecuencias de reducir el interés y elevar el valor de la moneda (1692) rechazó la reducción forzosa de los tipos de interés y analizó el papel de la oferta y la demanda de dinero. En Nuevas consideraciones sobre el valor de la moneda (1695) defendió mantener el contenido metálico de las monedas frente a cambios meramente nominales de su valor. Sus argumentos participaron en los debates que rodearon la gran reforma monetaria inglesa de 1696.

Entre 1696 y 1700 formó parte de la Junta de Comercio y Plantaciones, donde se ocupó de cuestiones comerciales y coloniales. Su intervención en estas materias muestra que su pensamiento económico no fue solo una derivación abstracta de la filosofía de la propiedad, sino también una respuesta a problemas de crédito, circulación monetaria y administración del imperio.

Libertad y contradicciones coloniales

Su defensa de los derechos naturales convivió con vínculos efectivos con el sistema colonial inglés. Fue titular, durante algunos años de la década de 1670, de acciones de la Royal African Company, empresa implicada en el tráfico atlántico de personas esclavizadas; las investigaciones más recientes indican que aquellas acciones le llegaron por cesiones de terceros, no necesariamente por una inversión directa de iniciativa propia.

También trabajó en el entorno administrativo de las Constituciones Fundamentales de Carolina, un texto que reconocía a los propietarios coloniales amplios poderes, incluida la autoridad sobre personas esclavizadas. El grado exacto de intervención de Locke en su redacción y en cláusulas particulares es objeto de controversia documental.

En los Dos tratados admitió una esclavitud excepcional como consecuencia de una guerra justa contra un agresor culpable, una figura jurídica diferente de la esclavitud hereditaria y racial practicada en las colonias. Hasta qué punto esta doctrina condenaba aquella institución o podía utilizarse para justificar prácticas coloniales constituye una discusión historiográfica. La tensión entre sus principios de libertad y sus relaciones con la expansión colonial no puede resolverse ignorando ninguna de las dos dimensiones.

Últimos años e influencia

En sus últimos años residió principalmente en Oates, Essex, en la casa de Francis Masham y de su esposa, la filósofa Damaris Masham, con quien mantuvo una estrecha relación intelectual. Publicó La razonabilidad del cristianismo (1695) y siguió revisando sus escritos sobre conocimiento, religión y política. Su salud, afectada por problemas respiratorios, se deterioró progresivamente.

John Locke murió el 28 de octubre de 1704 en Oates, a los 72 años, y fue enterrado en High Laver. No se casó ni tuvo hijos.

En Francia, Voltaire contribuyó a difundir su pensamiento en las Cartas filosóficas (1734), mientras que Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau desarrollaron, con diferencias sustanciales, debates sobre libertad, ley y soberanía en los que circularon ideas asociadas a Locke. En Norteamérica, sus argumentos sobre derechos y consentimiento influyeron en el lenguaje político de la independencia, particularmente en el entorno intelectual de Thomas Jefferson, y en la tradición constitucional estadounidense; no debe confundirse esa influencia con la autoría directa de las disposiciones de la Constitución de 1787.

La singularidad de Locke reside también en sus tensiones: sometió a crítica la idea de conocimientos innatos y las pretensiones del poder absoluto, al tiempo que fundamentó los derechos en una ley natural de raíz religiosa y participó en instituciones de una expansión colonial incompatible con una libertad verdaderamente universal. Esa distancia entre principios y circunstancias históricas continúa siendo parte esencial de la lectura de su obra.

*buscabiografias.com
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Matemático y físico británico

nació en Woolsthorpe Manor, Lincolnshire, Inglaterra, el 25 de diciembre de 1642 según el calendario juliano entonces vigente en Inglaterra, fecha equivalente al 4 de enero de 1643 en el calendario gregoriano.

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Biografía de John Locke

Autor: Víctor Moreno, María E. Ramírez, Cristian de la Oliva, Estrella Moreno y otros
Website: buscabiografias.com
URL: https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/1186/John%20Locke
Publicación: 30/04/2001
Última actualización: 15/10/2026

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